Tres poemas

Por Eva Karen

El cielo es un diorama ¿Los días son reales?

Estuve en Atlanta

en Serbia

y Estambul.

Corrí con alegría

como una perra con la lengua de fuera

para alcanzar

sus valles hermosos y extensos,

para retozar

sin querer una vida mejor

en una estampa sostenible

en la proa de un barco

de oficina.

Hotel Alfama

Renté una habitación

cerca de la fuente sin agua;

solo había pasta de dientes

y una silla debajo de la mesa

fabricada en 1835

como los esmaltes de Viena

en una fotografía.

Hablé lo necesario

como un psicólogo.

Salté por la ventana

y caí

sobre las petunias de la jardinera

otra vez.

Despertar nuevos

Entre una cosa y otra

habitamos en espacios pequeños

saltamos de sus ventanas

expuestos al sol

como una radiografía

creemos que en el camino

todo queda a la mitad

y se nublan los sentidos

la última flor que dimos tenía una grieta

y una red de agujeros

para resolverlo

nos cubre la música de Chopin

en armonía con los rayos X

atraviesan nuestros oídos

y horizontales jardineras

orinadas por los perros.

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